Orgullo disca

Julio es el mes del orgullo disca, empecé este blog hace dos semanas y la verdad creo que ha sido demasiado difícil seguirlo por todo lo que significa para mí.

Creo que hablar de orgullo disca es muy complicado cuando no has tenido nada de referentes para hacerlo, cuando los únicos referentes que tenías para valer un poquito eran de superar la discapacidad, de cómo a pesar de su cuerpo las personas lograban seguir adelante y demostraban que sí se puede, y créanme eso no se acerca ni poquito al orgullo disca.

Casi toda mi vida he tratado de hacerme más pequeña por sentirme demasiado llamativa (creo que eso pasa cuando todas las miradas caen en ti), he apagado mi voz, he ocultado mi cuerpo detrás de capas y capas de ropa, me he quedado en mi casa más veces de las que me gustaría, para que nadie me vea, todo para que no se note, para que no se note lo diferente. 

Aún hoy sigo sintiendo pena, y mucha inseguridad en los nuevos espacios, aún hoy me cuesta abrazar los días malos, esos donde hay demasiada espasticidad, aún hoy no me gusta verme, ver cómo me muevo o como hablo, aún hoy me sigo disculpando cada que mi cuerpo no quiere responder, pero creo que hoy tengo más narrativas disponibles sobre lo que significa ser disca o vivir en un cuerpo que no se espera que exista. Porque es eso, no se espera que existamos los cuerpos/mentes diversas.

Hoy, gracias a la terapia narrativa y a la teoría crip, pero sobre todo gracias a toda la comunidad disca que he conocido puedo abrazar más fácil todo eso que sigo sintiendo, porque ahora puedo ver a mi cuerpo como resistencia a los grandes discursos hegemónicos que existen de que el cuerpo es perfectamente funcional siempre, ahora veo que mi cuerpo es una denuncia a ello, porque no es verdad que los cuerpos tienen que funcionar, porque como dice Zaria los cuerpos no son refris, no somos refris; ahora sé que mi cuerpo responde y denuncia a los entornos tan hostiles y horribles que existen, que lo que está mal y lo que tiene que cambiar es eso y no yo, ahora sé que yo nunca he sido el problema. Y gracias a todas estas nuevas narrativas hoy puedo decir que me siento muy orgullosa de ser disca.


Creo que el orgullo disca no tiene que ver con cuanto hemos hecho o superado, ni de sentirte todo el tiempo cómoda o feliz en tu cuerpo porque eso sería una mentira muy grande, creo que orgullo disca es saberte digna como eres aun en los días malos, es abrazarte y no esperar a que tu cuerpo cambie o funcione mejor, es voltear a ver a tu comunidad y sentir sus sonrisas contigo, es sentirte acompañada y nunca más sola, es hacer político lo que la discapacidad atraviesa de manera individual.

Y no se imaginan lo necesario que es. 

 


Comentarios

Entradas populares de este blog

Cumpleaños ¿feliz?

Incertidumbre disca

Nía (día mundial de la parálisis cerebral)