Cumpleaños ¿feliz?
El 10 de septiembre es mi cumpleaños y también es el día de la prevención del suicidio. Es raro cumplir este día, es raro porque los cumpleaños son una cosa feliz y meterte a redes y darte cuenta de la cantidad de post y de personas que piensan el suicidio como un tema individual y de superación no es algo feliz, es algo preocupante y peligroso.
Como psicóloga, acompañante de personas, amiga y persona
disca es un tema que he vivido muy de cerca y creo que es importante poner
sobre la mesa como es sentir que tu vida no vale.
Mi cumpleaños siempre se ha sentido raro.
Cada cumpleaños se siente como una carga de deberes no
cumplidos, no he tenido pareja, aun no logro ejercer cien porciento mi carrera y sigo ganando lo mismo desde hace 3 años, por
supuesto no he podido independizarme.
Cada cumpleaños mi vida parece costar más, se vuelve más
difícil no sentir dolor o no estar cansada, hay más perdidas, más rechazos, más
sueños rotos.
Cada cumpleaños se llena de fotos y videos que me recuerdan
como me veo y los pensamientos y la sensación de no ser una persona habitable para
mí y para los demás se vuelven más grandes que todo lo que soy.
Este cumpleaños me sentí muy querida y abrazada, lo cual
agradezco profundamente, pero también regreso esa carga invisible que se siente
como algo real y me puse a pensar en cómo vivía antes todo eso y en cómo le hice
para sostenerme.
Antes, cuando no conocía otras maneras de vivir que el amor romántico,
la familia o la hegemonía en todas sus formas y viviendo en mi cuerpo, un
cuerpo que no “puede” cumplir con eso, porque no es bonito o rápido o suficientemente
funcional, vivir y sentirme valiosa era muy difícil.
Poco a poco fui conociendo mujeres que
no habitan esas formas, que tienen curiosidad y se cuestionan todo, que eligen sus caminos conforme a lo que desean, después
conocí personas discas (y mujeres con pc, como yo) que también pudieron elegir sus
historias, que están casadas, o no, que viven solas, o con roomies, o con sus parejas,
que trabajan en lo que aman, que viajan solas, que escriben y que comparten su
camino, con dolor, sí, pero también con alegría y placer.
Eso abrió mucho mi mundo y mis ganas de poder elegir cual vida quiero para mí.
Y eso para mí es mucho más importante que demostrar todo
el tiempo que puedo cumplir con esa vida valiosa, porque la vida no tiene
que ser valiosa, la vida es, y ya.
Yo no creo que el suicidio se pueda prevenir de un día
a otro y solamente en los espacios chiquitos como la familia o las amigas o la psicóloga.
Pero si creo que dejar de reproducir que solo existe una manera
de vivir una vida y por ende que hay vidas más valiosas o vivibles que otras puede
hacer que las personas no se encierren en formas que no pueden acceder y habiten
sus historias desde su realidad y sus deseos. Y eso no tienen idea de cuanto
devuelve ganas
y vida.
Nota. esto es solo un poco de lo mucho que se necesita hablar del tema del suicidio, hay que reflexionar y escuchar cada historia con dignidad y respeto.
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